martes, 19 de febrero de 2008

A Román le encataba oler el pelo de Victoria en la mañana
mientras Victoria dormía
Román siempre se despertaba primero
creo que para poder oler su pelo

Un día vió lo hermosa que era su respiración
mientras dormía
algo mas dulce,
la dulzura de lo involuntario

Esa mañana le puso la mano en el pecho
y disfrutaba el oleaje
Victoria lo sintió
se dió vuelta y abrazó a Román

Ahí, justo en ese momento
Román conquistó el mundo
le pasó la mano por la cintura
y le dijo: Te Amo

Muy despacio, casi para adentro
Victoria lo escuchó
y dijo, quizás en otro idioma
Yo También

Desde ese día
Román se despierta un ratito antes
y justifica su existencia
con ese mínimo ritual

Es que los actos involuntarios
son los que conviven con la belleza
son, acaso, lo que dan forma a la belleza
actos reflejos

gestos
movimientos
pensamientos
sensaciones
sentimientos
todos ellos involuntarios

a ellos hay que creerles
de ellos hay que aprender
nos revelan
nos hablan de las cosas mas remotas

El amó
involuntariamente
Ella se dejó amar
involuntariamente

No Más

2 comentarios:

Unknown dijo...

Te amo Román de mi corazón.

Es muy cierto lo que escribiste, me pasa siempre, cada vez que estoy con vos.

Unknown dijo...

te amoooooooooooooooooooooooooooooo

y te extrañoooo muchisaimpo

:(

espero verte mañana!!!!!!!!